La iniciativa
El diario «Lanza» propuso públicamente la concesión de la Medalla de Oro a la Virgen del Prado y distintas asociaciones se sumaron a la petición.
La distinción de la ciudad que la Virgen del Prado luce en su manto desde 1943.
Una de las medallas que luce la Virgen del Prado es la Medalla de Oro de Ciudad Real, impuesta a la Patrona el 15 de agosto de 1943.
La Medalla de Oro es una de las distinciones honoríficas del Ayuntamiento de Ciudad Real. Fue creada en 1926 para reconocer merecimientos y servicios relevantes.

El diario «Lanza» propuso públicamente la concesión de la Medalla de Oro a la Virgen del Prado y distintas asociaciones se sumaron a la petición.
El Ayuntamiento acordó iniciar las gestiones para su concesión y promover una suscripción popular para costearla.
La Medalla fue impuesta a la Virgen durante la procesión, ante una Plaza Mayor abarrotada de fieles.
La pieza fue confeccionada por la Casa Navas de Madrid por un importe de 3.700 pesetas. Se realizó en oro de ley de 18 quilates, con un peso aproximado de 70 gramos.
En el anverso lleva el escudo de Ciudad Real cincelado y esmaltado. En el reverso figura una inscripción que recuerda la ofrenda del Ayuntamiento, la cooperación del diario «Lanza» y de la Ilustre Hermandad y su financiación mediante suscripción popular.
La recaudación alcanzó 3.673,85 pesetas y unos 20 gramos de oro, de modo que la suscripción sufragó íntegramente la medalla.
Durante la ceremonia, el alcalde pronunció una alocución dirigida a la Virgen en nombre de la ciudad. El texto original refleja el lenguaje religioso, social y político propio de la España de 1943 y se conserva como parte del testimonio documental de aquel acontecimiento histórico.
«Vengo Santísima Virgen a ofrendaros esta Medalla de la ciudad en nombre de todos vuestros hijos. No veáis por ello el valor, que bien poco es para quien todo lo merece; apreciad la alta significación de este homenaje, como prueba evidente de religiosidad, amor y veneración.»
Desde aquel 15 de agosto de 1943, la Virgen del Prado luce en su manto la Medalla de Oro de Ciudad Real, ofrecida por los ciudadrealeños como muestra de amor y veneración a su Patrona.