Coronación Pontificia

Bula Pontificia

Las Letras Apostólicas que autorizaron la Coronación Pontificia de Nuestra Señora del Prado.

Bula de la Coronación Pontificia de la Virgen del Prado
30 de marzo de 1967

La Bula de la Coronación Pontificia

La ferviente piedad mariana, que es la más destacada virtud y al propio tiempo gloria del pueblo español, se ve correspondida y compensada por el maternal amor de la Virgen María a sus devotos.

El documento recuerda la veneración a la Santísima Virgen María bajo la advocación «del Prado» y la tradición de su presencia en el lugar donde más adelante fue edificada Ciudad Real, así como la continuidad de esta devoción a lo largo de los siglos.

Recoge igualmente la petición formulada por Juan Hervás y Benet, Obispo Titular de Dora y Ordinario del Priorato «nullius» Cluniense en España, en nombre del clero y de las autoridades, para poder coronar la imagen en nombre y con la autoridad pontificia.

«Y así por estas Letras Apostólicas y usando Nuestra Autoridad, encargamos al referido Obispo Cluniense que, en el día que él señale y después de celebrar la santa Misa, observando el rito y la fórmula prescritos, imponga una áurea corona a la Imagen de Nuestra Señora que el pueblo designa con el título del Prado...»

Las Letras Apostólicas expresan la confianza en que las solemnidades sirvan para fomentar la piedad y el provecho espiritual del pueblo y para estimular a los ciudadanos a amar y honrar a la Virgen Madre de Dios.

Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el Anillo del Pescador, el 30 de marzo de 1967, cuarto año del Pontificado.