Según recuerda el catedrático don Julián
Alonso, “La Pandorga” es una de las fiestas populares españolas de más raigambre
que se conserva en esta capital. A mediados del siglo XVIII, alguien escribió
que se trataba de una antigualla, cuyo propio nombre era “Pandora”, que
significa junta de varios instrumentos músicos. El fin a que se dirige esta
función es dar cultos con maitines y una misa cantada. El último día de julio
se juntan estos instrumentos y salen con hachones, primero, al Camarín de la
Virgen del Prado, y después, a casa de los señores jueces. Cantan unas
seguidillas y después son invitados por el que hace la “Pandorga”. También esta
función se hacía -dice el cronista del siglo XVIII- con el fin de renovar las
banderas las banderas de la Virgen, que son siete, en memoria de las batallas
que esa divina Señora del Prado “ganó a los moros en los años que estuvo en compañía
de los reyes y auxiliando a los ejércitos”.

Fiesta ésta que está muy dentro de la
entraña popular, ha pasado por diversas situaciones. Hace bastantes años, por
decisión de quien entonces gobernaba, no se festejó, y nació una copla que rápidamente
cundió por la ciudad:

“Este año no hay “Pandorga”,

Virgen del Prado,

por las cicaterías

de Maldonado”.

Los últimos años que se ha celebrado se ha
hecho en los paseos del Prado, jardines en donde está enclavada la catedral, y
han sido los muchachos que componen los grupos de Coros y Danzas las que dieron
realce a la fiesta con sus típicos y brillantísimos bailes y canciones de
bellísima ejecución. Este día, capitaleños y vecinos de numerosas ciudades se
desplazan a Ciudad Real, donde jardines y plazas abarrotadas empiezan a vivir
las proximidades de la festividad de la Patrona, que con toda solemnidad se
celebra el día 15 de agosto. Casi enlazando los canticos y bailes en honor de la
Virgen, al día siguiente de la “Pandorga”, o sea, el 1 de agosto, muy de mañana,
se celebra una solemne función religiosa y los mozos dirigen a la Reina del
Prado su última canción, no bien medida, pero bien sentida, que dice así:

“¿Cuál es la mejor moza

de Ciudad Real?

La que la espalda lleva

el águila imperial?”

Referida al símbolo que la imagen lleva
prendido en el manto, lo mismo que la primera invitaba, porque

“La “Pandorga” en la calle

Ya va danzando.

¡Vente conmigo, niña,

De fiesta al Prado!”

Diario “Loa Noche” Diario de la
tarde de Galicia. 5 de agosto de 1954. Ciudad Real (De nuestro corresponsal Ramírez
Morales)